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Meditación

7 actividades explicadas para meditar en casa

¿En algún momento pensaste en empezar a meditar en casa? ¿O por otro lado, posiblemente lo practiques a partir de ahora?

Según la escritura lógica, esta anticuada práctica ha demostrado ser exitosa en disminuir la tensión y las indicaciones gravosas en numerosas personas.

Por en este artículo descubrirá algunas actividades para meditar en casa, sencillas de aplicar pero que requieren práctica y constancia. Se trata de ejercicios fluctuantes, un número significativo de los cuales puede consolidar e integrar. Antes de eso, sea como sea, resumimos las premisas esenciales que debes pensar en la meditación.

Meditación: 6 pre-steps

La meditación es, simultáneamente como una forma de pensar la vida, una vieja práctica que incorpora una progresión de procedimientos y actividades planificadas para preparar el cerebro de manera que podamos terminar percibiendo la sustancia de la psique misma sin relacionarla.

Se utiliza mucho para disminuir el malestar y el estrés y para mejorar la satisfacción personal de los individuos, muchos de los cuales garantizan sentirse más alegres, progresivamente tranquilos y amigables, después de meditar.

Según examina creado por el lugar americano Johns Hopkins Medicine, la realidad de ensayar la meditación 30 minutos por día, es desde ahora suficiente para disminuir, de una manera u otra, las indicaciones, por ejemplo, de tensión y depresión.

Antes para comenzar a probar la meditación, es conveniente seguir una progresión de premisas fundamentales, o pasos, que deben seguirse todos juntos, y que servirán para que el entrenamiento sea tan productivo como se podría esperar en estas circunstancias. Para ello, proponemos el acompañamiento, de la mentora y autora Miriam Subirana, que podemos descubrir en su libro «Mental Serenity» (Obelisco, 2011):

Ahora verdaderamente, puede comenzar a practicar la meditación a través de las prácticas de meditación en el hogar que verá aquí.

7 actividades para meditar en casa fácilmente

Los 7 actividades que proponemos son las siguientes:

1. Ejercicio de respiración

El la primera de las actividades para meditar en casa es una excepcionalmente fundamental concentrada en el trabajo de la respiración, ya que es un componente clave de esta formación. Es normal que, por casualidad que no hayamos pensado nunca, hacia el principio pensemos que es difícil controlar nuestra respiración y concentrarnos durante tanto tiempo.

Así que, el paso inicial es centrarse en la respiración, y tratar de ignorar el resto de los componentes desviadores de la naturaleza. En el momento en que las meditaciones aparecen en tu cerebro, no dejes que te arrastren, simplemente deja que fluyan mientras te enfocas en tu respiración.

2. Ejercicio de percepción del objetivo

Otro de las actividades para la meditación en el hogar, que pueden añadirse dinámicamente a la anterior, será una en la que la percepción de las consideraciones se incorpore de forma objetiva. El pensamiento es lanzarse, con los hombros y brazos sueltos (como hemos encontrado en uno de los medios de la presentación), y dejar que las consideraciones fluyan, en silencio.

Al será ordinario tener un gran número de meditaciones; debemos concentrarnos en observarlas, sin mediar, sin celebrar en ellas, sin tomar una decisión sobre ellas. Seremos observadores de ellas, y deberíamos trabajar para que, gradualmente, pasen y no desaparezcamos con ellas.

Un truco que puede ayudarle a ser cada vez más consciente de sus consideraciones sin tomar una decisión sobre ellas, es el acompañamiento: imagínese que su psique es una vía fluvial que fluye, y que cada pensamiento es un tronco; debe imaginarse cómo van los troncos, sin saltar sobre ninguno de ellos ni intentar detenerlos.

3. Ejercicio para hacer pensamientos positivos

El después de las actividades para meditar en casa, muy parecidas a las anteriores, pueden añadirse a las actividades respiratorias subyacentes. Consiste en hacer consideraciones e imágenes positivas mientras practicamos la meditación (cerrando los ojos y centrándonos en nuestra respiración).

Las las imágenes pueden durar un par de momentos en nuestro cerebro (a pesar del hecho de que el tiempo puede ser igualmente astillado y expandido, al igual que la precisión de las imágenes). El objetivo de esta actividad es doble: desde una perspectiva, aflojar el cerebro, y por otra, fomentar en nosotros una disposición cada vez más positiva y tranquila hacia la vida y hacia nosotros mismos.

4. Comienzo del ejercicio

Otro la práctica sugerida es el «comienzo»; su objetivo es mejorar la concentración, frenando los impulsos de desviación. La actividad consiste en ponernos en una situación casual, con los ojos cerrados, y comenzar a revisar en reversa poco a poco.

Se puede hacer tanto murmuraciones como intelectuales. Podemos empezar con números altos (por ejemplo, cien), y volver a cero.

5. Ejercicio de Body Scan

Otro de las prácticas de meditación casera ampliamente realizadas es el «Body Scan». Está relacionado con la comprobación de las diversas zonas de nuestro cuerpo intelectualmente, concentrándose en las sensaciones creadas por cada una de ellas.

Como el resto de las actividades, las probaremos poniéndonos al principio en una posición agradable y relajada. Primero aflojaremos todo el cuerpo, y después dejaremos la psique limpia.

Poco más temprano que tarde, nos concentraremos en cada parte de nuestro cuerpo (en su mayor parte por medio de reuniones de músculos). Es una actividad para interactuar con el cuerpo, para auto-vigilarlo sin tomar una decisión al respecto, tolerando los datos e impresiones que nos da. Típicamente, lo que se hace es comenzar con los dedos de los pies, y proceder hacia arriba (a la cabeza).

6. Ejercicio con movement

Hasta Ahora hemos discutido las actividades para pensar en casa donde el desarrollo no se presentó; esta lo incorpora. Lo perfecto es hacerlo en un lugar donde prevalezca la naturaleza (por ejemplo, el campo abierto o la costa del mar), a pesar del hecho de que en casa podemos hacerlo discretamente en la remota posibilidad de que tengamos una guardería, un porche o una casa bastante grande.

Consiste en ir a paseos conscientes, mientras se concentran en las vibraciones de nuestro cuerpo, en el Sol, el sonido de la propia naturaleza, los sentimientos que esto crea, etc.

7. Ejercicio del canvas

Finalmente, el resto de las actividades para rumiar en casa que proponemos es de meditación estática, que insinúa la alegoría de «la psique como un lienzo». Comenzaremos cerrando los ojos y centrándonos en nuestra respiración.

Imaginaremos que nuestro cerebro es un lienzo claro, y que estamos lanzando intelectualmente a ese lienzo todas y cada una de las ideas e imágenes que aparecen en nuestra psique. No tenemos que hacer esto con todo el mundo, excepto con aquellos que escogemos.

En la práctica recuerda una pequeña meditación sobre por qué ha aparecido alguna idea, qué uso tiende a tener, qué sensaciones incita en nosotros, y así sucesivamente. Por fin, podemos imaginar que el lienzo pintado se mueve, tiene vida, e incluso podemos extendernos sobre él y descomponerlo desde dentro (o fuera).